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La quena
Tu
espiga es magia que ilumina la tierra.
El alba se hace flor por el aire.
El suelo se hace fértil.
El surco es la fuerza de tu elemento.
Tu humilde caña fragua matices de colores
sacudiendo secretos misteriosos y agonías.
Es el milagro del soplo de la vida,
el dolor de la muerte.
Es la fascinación de una pena en lágrimas.
Es la explicación de lo inexplicable,
la vida y la fe.
Llega como éxtasis a nuestros pechos aborígenes.
En tu filo, hermosa quena, mueren las palabras más dulces
y el aire recibe de ti, su sueño de origen.
De donde quiera que vengas,
Tu sonido defiende orillas y siembra donde pasas.
Tu estilo simple y perpetuo,
nació en la brisa, la tormenta, del cauce de los ríos.
Nadie te enseñó tu lamento.
Eres el duende de los Páramos Andinos
Sara Naiman
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